miércoles, 24 de agosto de 2016

El orden natural de las cosas

Cuando conocemos a alguien, de forma muy resumida seguimos los siguientes pasos: 
1) Nos percatamos de su presencia.
2) Empezamos con algunas frases de cortesía.
3) Seguimos hablando de temas medianamente trascendentes, hablando de nosotros, conociendo más a la otra persona. Se pueden tener experiencias en común.
4) Se habla de temas más íntimos. Se pueden tener experiencias más profundas en común.
5) Contacto físico y relaciones sexuales. Especial intimidad.

El orden es el de una secuencia tipo muy habitual y socialmente aceptada. Hay quien puede empezar por el sexo por ejemplo. Sirva simplemente como referencia: como esquema mental.

Puede suceder que el recorrido por estas etapas ocurra de un modo espontáneo o que sea él quien dirija el proceso y parezca espontáneo. Muchas veces son ellos los que van facilitando los pasos y ellas simplemente tienen la percepción de que "las cosas suceden". En cualquier caso, si ninguno de los dos toma un papel activo para facilitar un avance, las cosas no se hacen solas la mayoría de las veces. Por ejemplo, alguien da el primer beso. Muchas veces ella tiene la sensación de que la "magia ocurre" y suele ser él el que da el paso siguiente.

Es interesante tener este esquema en mente por si parece que la relación se detiene en algún punto. Así podremos plantearnos dónde una se encuentra y pensar en cómo ir caminando hacia donde se quiere. El avance siempre ha de ser progresivo, las personas no llevamos bien los cambios bruscos. 

Podemos intentar escalar un peldaño en nuestra relación y ver cómo reacciona la persona que nos interesa y en función de eso parar o seguir adelante. Pueden ser muy útiles los pasos intermedios.

Con un ejemplo. Estamos de fiesta con ese chico que tanto nos gusta. Parece que él no se lanza. Estamos tocándole, hablando de cosas personales y tonteando. Queremos pasar a algo más. Una idea interesante puede ser acercarnos para decirle algo muy cerca de su cara para ver cómo reacciona. Con el pretexto de que la música está alta por ejemplo, podemos acercarnos suavemente varias veces. A la tercera puede caer un dulce y primer beso que sirva para romper la barrera entre la etapa de conocerse y la siguiente de mayor intimidad. Lo que vayamos hablando puede sugerir el beso. Cada una y según el momento puede echar mano de su creatividad personal...

Está bien ser natural y dejarse llevar, ser una misma. Pero para ese momento en que una desearía algo más y no vemos ningún avance (que seguramente os ha pasado alguna vez), podemos hacer dos cosas: no hacer nada o usar este sencillo esquema y pensar en qué podemos hacer para avanzar en nuestra relación. Una opción muy interesante podría consistir en sugerir a nuestro pretendiente de forma sutil que queremos algo más para que sea la otra persona la que dé el paso. Es recomendable en este caso ser lo más clara posible, no es raro que ellos no "las pillen al vuelo".

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